LA DECLARACION DE FE

CREEMOS EN...

 

I. LA BIBLIA ES TODA NUESTRA REGLA DE FE SUFICIENTE Y CONDUCTA.

Como la palabra inspirada de Dios, la Biblia es nuestra regla de fe y vida. (Rom. 15:4; 2 Ti. 3:16)

 

II. EN LA PALABRA INSPIRADA DE DIOS.

En la escrituras, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento; continen la palabra verbal, inspirada, y autoritaria de Dios (1 Ts. 2:13; 2 Ti. 3:15-17; 2 P. 1:21)

 

III. HAY UN SOLO DIOS VIVO Y VERDADERO

Dios se ha revelado a sí mismo como el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Estos tres son un Dios, la misma sustancia, igual en poder y gloria. Dios es una trinidad en unidad. (Dt. 6:4; Is. 43:10-11; Mt. 28:19; Lc. 3:22)

 

IV. DIOS CREÓ TODAS LAS COSAS.

De la nada, Dios hizo todas las cosas que son el universo, los elementos, vida vegetal, vida animal (reproduciéndose cada uno según su género) y finalmente, el hombre es la imagen de Dios. (Gn. 1:1-27; Neh. 9:6; Sal. 33:6-9; Jn.1:3; Heb. 11:3)

 

V. EN LA DEIDAD DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.

El Señor Jesucristo, el Hijo de Dios, es Dios y hombre. Jesucristo es Dios perfecto, y hombre perfecto. (Jn. 1:1-3; 10:30; Col. 1:15-17; Heb. 1:1-3; 8:10)

 

VI. EN LA PECAMINOSIDAD DEL HOMBRE.

Cuando Adán y Eva cayeron de su justicia y comunión original con Dios ellos se volvieron muertos en pecado. De este pecado original nuestra naturaleza se volvió pecaminosa. Por la pecaminosidad del hombre el hombre pecador está inclinado a servir su propia voluntad en lugar de la de Dios. (Gn. 6:5; Sal. 36:1; Sal. 53:1-3; Jer. 17:9; Mt. 15:19; Stg. 1:14-15)

 

VII. EN LA SALVACION DEL HOMBRE.

La Biblia enseña que Dios ha provisto salvación para el hombre en la persona y obra (vida, ministerio, muerte vicaria y resurrección) de su Hijo Jesucristo.

 

VIII. EN LA SANTIFICACION DEL CREYENTE. 

Con la salvación somos apartados del pecado y dedicados a Dios para compañerismo y servicio. Esta santificación es al mismo tiempo instantánea y progresiva en la vida de los santos. (Hch. 26:18; 1 Co. 1:30; 6:11; 1 Ts. 4:3-7; 5:23; 1 P. 1:2)

 

IX. EN EL BAUTISMO DEL ESPIRITU SANTO.

El propósito del bautismo es para habilitarnos y darnos energía para servicio. Este es evidencia con la señal inicial física de hablar en otras lenguas cuando el Espíritu de Dios les da el habla. (Hch. 1:4-8; 2:4; 10:47; 19:6)

 

X. EN LA IGLESIA Y SU MISION. 

La iglesia son aquellas personas regeneradas que están reunidas juntas en Cristo, la cabeza de la iglesia a través de la cual el evangelio es predicado y los creyentes son nutridos. (Mt. 28:18; Hch. 11:22; Ef. 4:11-16; Col. 1:18; Mr. 16:15; 1 Co. 14:12)

 

XI. EN LAS ORDENANZAS DE LA IGLESIA.

Hay dos ordenanzas (orden autoritaria o decreto) que guardamos y practicamos. Bautismo en aguas por sumergimiento.

 

XII. EN SANIDAD DIVINA.

Jesucristo es nuestro doctor divino quien de acuerdo a su voluntad, soberanía, gracia, y misericordia puede sanar al enfermo. (Is. 53:4-5; Mt. 8:16-17; Stg. 5:14-16)

 

XIII. EN LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO. 

Su venida será personal, visible, y gloriosa (Jn. 14:3; Hch. 1:10-11; Heb. 9:28; Flm. 3:20; Zac. 12:10; 2 Ts. 1:7; Col. 3:4; Ap. 1:7)

 

XIV. EN EL JUICIO FINAL.

Este "juicio del Gran Trono Blanco" describe el juicio de todos los impíos muertos. (Ap. 20:11-15)

 

XV. EN UN CIELO NUEVO Y EN UNA TIERRA NUEVA.

El cielo y la tierra tendrán un nuevo comienzo. El cielo y la tierra han esperado su redención y serán restaurados en armonía y orden donde mora la justicia. (Sal. 102:25-26; Is. 34:4; 65:17; 66:22; Rom. 8:20-22; 2 P. 3:7-13; Ap. 21:1)